Escribir siempre ha sido tan fácil como vomitar sobre las teclas de todos mis dispositivos. Más sencillo que escribir un mensaje que reconocer mi ansiedad que reconocer mi hambre. Mi pequeñita carrera ha consistido en dejar los dedos y el corazón en automático para luego revisar corregir estudiar, para después preguntarme quién va a limpiar toda esta sangre quién a mis veinticinco años va a recoger este desastre darme la mano, entender que en cada poema se me desprende un trocito de alma al que tengo que guardarle luto y esperar otro año a que vuelva a crecer Cada vez que escribo me reinvento, me convierto en animal, en bosque, en niña, Y me asusto. [Según dije, prometí seguir haciéndolo] todo aquí ha sido un proceso tan sencillo, claro y corto que lo he ido abandonando tanto hasta no reconocer a mis hijos como propios
Y si la olvido la sueño y si la sueño no vivo. Me volví adicta a sus besos, a sus versos. Fui la presa de sus curvas. Podría recitarle todos mis poemas, decir que bajaría la luna, pero me puede la culpa. Recuerdo sus huellas marcar cada rincón a fuego, abriendo heridas con sus idas y venidas. Recuerdo su risa de niña, sus ojos marrones que oscurecieron los míos a cada golpe. Cautivó con su paso mi alma, iluminó con su luz mi vista, no quisiera Dios dejarme ciega. Le escribo en mi mente estribillos de la banda sonora que mis latidos formaban al son de su voz, le dedicaría galaxias acabadas en sus pecas, viajaría doscientas veces por sus huesos y eso que narran las canciones de amor. Ella era sol y era luna, era cielo y era infierno, era todo y no era nada. Y es que no hay ser en la tierra que conociera el amor sin saber de su existencia y no hay quien sueñe sin soñar antes con e...
He dejado de escribir desde que tengo tanto que decir. Acum ulo llantos y me recuerdo a otro animal: he dejado de ser felino para convertirme en pájaro de corazón abierto -de arriba a ab ajo- -de fuera hacia dentro.- Me explico: Escribo versos sobre tierra y barro y sangre y aire y. Aquí nada tiene sentido y yo me muero de frío. He conocido a extraños que me vomitan chuches y yo no sé dar las gracias pero me limo las uñas para no raspar cuando las saco de la boca. Que me corté una mano por miedo a que no me l...
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