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Nana nueva

Llora mi niña triste con el corazón seco, la boca sucia, los pies descalzos. Llora mi niña triste, porque no se acuerda -se muerde las uñas se trenza del pelo- a qué huele un charco a qué huele el viento, cómo se pinta el suelo con rotulador, cómo sabe un caramelo. Llora mi niña triste con las manos llenas llenitas de barro, por tocar la tierra, por mirar el cielo. Llora mi niña triste porque ya no escribe porque ya no dice, porque ya no canta. Llora mi niña triste durmiendo despierta, volando sentada. Mi niña triste, mi niña pequeña, mi niña extraña. Llora desconsolada riega los campos juega en la hierba convierte la niebla en humo da paso al sol Hace crecer un árbol Llora mi niña tierra suelo mojado lluvia de abril Llora mi niña pequeña mi niña calmada Mi niña flor

Tenemos que hablar

Fuiste La Venus de Milo y yo puse el mundo en tus brazos. -Vetusta Morla. Llegas tarde. ¿Has traído vino? (Creo que voy a necesitar un par de estas) A veces me acuerdo de ti, otras ni siquiera eres tema de conversación. ¿Crees que volverás mañana? (Igual deberías quedarte a dormir) ¿Qué ha sido de ti estos años? (Tengo un sofá libre) Te noto distinta pero sigues igual que antes. ¿Qué te ha pasado? (Yo podría dormir ahí) Espero que me hayas echado de menos. (puedo dejarte algo si lo necesitas) ¿Estás bien? (si no quieres, da igual) Sí, bueno, ya...

Estupideces

Este poema es el llanto por la llamada que no te hice cada trocito de órgano que nos dejamos por el camino viendo quién iba a aguantar más y más y  m  á s y nos quedamos quietas en sitios distintos y me agarré los intestinos imaginando que me ataban a ti buscando que me sanaras la herida para dejar de sangrar -Yo sola no supe cogerme tantos puntos- Escribo para mí  versos en un pretérito imperfecto muy complejo donde se llenan de mierda después de gritar al espejo que tenía la libertad suficiente de dejarme la voz  porque mírame qué feliz soy qué plena estoy qué vida esta  Qué No sé Anoche bebí refresco en una taza y soñé contigo.

Babygirl

Te recuerdo, loca como la hiena que ríe a carcajadas cada vez que se le rompe el llanto. Te recuerdo, tuya tan tuya que nunca cerraste la jaula por si echabas a volar. Te recuerdo, diminuta como un grano de arroz escondido en la suela de tus botas blancas. Te recuerdo difusa sin aire sin voz. Etérea. Miro y encuentro el oasis de mi refugio quemado por el humo de un cigarro posado en otras bocas que imaginas que besan como la mía y una botella de alcohol con el efímero calor de una desnudez eterna. Sigues sin cambiar la cerradura. Me he tragado la llave. Dime ven pero ya lo dejé todo, que caerme dos veces ha sido una tercera perdiendo el miedo a volar una cuarta para vivir a mi manera. He olvidado dónde ir cuando tengo ganas de llorar. Te recuerdo, bajo todo pronóstico niña cuna de mi propiedad. Fui tan yo como pude tan tú como te dio la gana a manos vacías a corazón lleno -y viceversa- Quién te cura si soy yo lo que te duele -Es...

Controversia

Y qué desastre son las despedidas. Segundas partes entre suicidas He buscado tus labios tanto tiempo tan mal que ya no recuerdo tu voz, mi reina Me limpio las heridas cuatro años más tarde abriendo los ojos después de haberme quedado ciega -de ti- por ti. Qué sé yo si me resguardo entre los coches de tanto frío rezando para que ninguno arranque y vuelva a quedarse conmigo dentro. Raspo porque no he vuelto a acariciar un cactus con tanta delicadeza y me he clavado espinas entre las uñas que ahora muerdo y no me duele, no, ya no me duele. Quiero seguir escribiendo bonito pero no me hagas daño, ya no necesito que me duela mucho. Voy dando tumbos entre versos intentando encontrar la manera correcta de hacerlo bien de ser perfecta de soplar las velas. Otra tarta sin cumpleaños.

Aullando

No salen por impulso lo poemas dónde está la puerta de emergencia hace mucho que yo ya no sé. Te veo bien. Crezco pero no avanzo quiero salir del fango verte por última vez. Tus manos me miden la fiebre tengo un corazón latente ¿Todavía tanto me quieres? Es verdad que creo en sirenas espero que sigas sabiendo cantar. Porque ahora sí si antes siempre no Yo delante no. ¿Qué fue de ti niña del té? ya no me caigo en los baños. Matas por que te diga te amo nazco cada vez que maúlla un gato Casi olvido tu llanto lo estás haciendo muy bien.

Diabetes

No tengo saliva para escupir todo el azúcar que me queda en la boca. "Cielo cariño niñademivida," me sabes a sangre.